Situado en la Costa del Sol malagueña sobre un terreno de fuerte pendiente, este conjunto linda con un campo municipal de pitch & putt y con un hotel-residencia asistida destinado preferentemente a residentes extranjeros mayores de 60 años. Se vale de la topografía del terreno para lograr que todas las viviendas gocen de unas vistas espectaculares hacia el mar y disfruten de buen asoleo a la vez.
Según el Plan Parcial, también redactado por S.O.B. Arquitectos, las viviendas se organizan en base a grupos que evocan el típico pueblo blanco andaluz. Conforman una mancha blanca sobre la pendiente del terreno, adaptándose a ésta gracias a una composición de formas cúbicas macladas unas con otras. Al mismo tiempo, los entrantes y salientes dejan espacios que son aprovechados como terrazas y cuerpos volados.
El conjunto conforma un recinto residencial privado, con una calle interior de tráfico rodado restringido que da acceso a las diferentes unidades de vivienda, aparcamientos para visitantes, zonas comunitarias privadas con áreas de juegos infantiles y piscinas también con vistas sobre el mediterráneo. Las tipologías van desde viviendas unifamiliares agrupadas, a edificios de viviendas plurifamiliares de un máximo de 15 – 20 unidades.