Este conjunto de 5 edificios de vivienda y zonas comunitarias, se sitúa en una conocida población de la Costa Brava, cerca de la frontera con Francia. Se caracteriza por tener los bloques independientes uno del otro y por aprovechar los espacios intermedios para distribuir las zonas comunitarias que comparten, siguiendo el ordenamiento urbano establecido por la normativa local.
Los bloques de vivienda, que son de aspecto discreto hacia el exterior de las parcelas que ocupan, se vuelven mucho más abiertos hacia el interior de las parcelas gracias a sus terrazas longitudinales. Éstas terminan de configurar la imagen homogénea del conjunto con sus barandillas de cristal conformando líneas horizontales muy marcadas y que recorren de un extremo al otro cada planta.