Fábrica de tabaco del siglo XIX, patrimonio monumental, es el edificio más voluminoso de la ciudad. Instalado allí "desde siempre", testimonio de tiempos de bonanza, vida intensa y mucho movimiento... ahora ya cerrado, permanece dormido, apagado y prácticamente jubilado.
Situado detrás de las vías del tren, de espaldas al casco antiguo de la ciudad y en mal estado de conservación, demandaba una propuesta radical para conseguir recuperarlo, fortalecerlo y revitalizarlo definitivamente, proyectando su presencia hacia el futuro, abriéndolo a la ciudad y a nuevos tiempos.
La intervención es un nuevo edificio que desde su interior habría de convertirse en el germen que motivara el renacer de la antigua tabacalera, convirtiéndola en un edificio-plató, el más importante centro de producción y difusión de toda actividad vinculada a su especialidad.
La suma de estos dos edificios define a la nueva Tabakalera, abriéndola a la ciudad. Gracias a ello, el recorrido permite disfrutar de 2 edificios a la vez. El antiguo, con sus cualidades conocidas y a la vista... y el nuevo, totalmente contemporáneo, tributario de tecnologías de vanguardia representadas en su piel y su estructura. Tabakalera, así, es ahora además un edificio-lienzo disponible como contenedor de todo tipo de culturas visuales. Tabakalera se ofrece como una experiencia de vida para quien lo recorra.