Este conjunto, situado en una zona montañosa a la vez que boscosa y con gran pendiente, combina viviendas de inversión privada y
viviendas de inversión pública (VPO).
Los diez bloques privados han sido emplazados en el extremo más alto de la parcela con el fin de concederles las mejores vistas. Se organizan a lo largo de una misma vía sobre la cual los edificios han sido agrupados en series de 2 y de 3. Ello ha permitido disponer de espacio suficiente para las zonas comunitarias con piscina. Mientras que el aparcamiento, en un sótano común, unifica a casi todo el conjunto.
Las condiciones naturales de la parcela han sido evaluadas para conseguir la mejor integración posible. El bosque de pino carrasco, de escaso valor ecológico, da cierto margen para la tala y, al mismo tiempo, sirve como colchón del ruido producido en las vías vecinas.
Por otro lado, el edificio de vivienda social cuenta con una vía de acceso propia que lo conecta con la Rambla de ascenso a la parcela. Es un bloque compacto y de mayores dimensiones que los demás con el fin de optimizar la inversión.